El siguiente relato es escrito por mi señora e inspirado en hechos de la vida real del mundo mundial que le han ocurrido a cercanos y, por que no decirlo, a nosotros mismos.
"Santiago es la capital y tiene la imagen de que aquí todo pasa, tal vez sea por eso que desde regiones es vista como la ciudad de las oportunidades…
Entonces un buen día me decidí y postulé a un trabajo, agarre camas y petacas y me vine pa' Santiago. Allá me va ir bien, pensé, acá en el Sur la cosa está mala.
Me instalé en Santiago en una pensión, en un rinconcito de la ciudad, pero de esos que tienen olor a provincia porque todavía se camina y se respira a la vez como si hubiera tiempo para pensar.
Pasaron los meses más rápido de lo que podría imaginar y un año no es nada cuando hay que trabajar y ambientarse a la nueva vida. En un principio la idea de la soledad no fue tan mala, ya era hora de dejar la casa de los viejos, de hacer mi vida, nuevos amigos, en fin, el carrete no es malo acá, todo pasando.
El problema es que últimamente no me siento tan bien, tal vez tenga que ver con que en la pega me cambiaron al jefe y él a su vez cambió gente y ahora tengo más trabajo, hace tiempo que no me voy a tomar unas chelas, al depa llego muerto, porque ahora arriendo un depa, lo tengo a medio armar porque me da lata ir el fin de semana a meterme a un mall a comprar con tanta gente…parecen vacas pastando tras las ofertas.
Bueno la cosa es que estoy durmiendo medio mal, tuve que ir al dentista y me dijo que tengo que hacerme no se que hue' a, que aprieto los dientes, que si no se me gastan, que me voy aparecer al tata con su placa y yo que le escondía los dientes con mi hermano cuando pendejo. Tanto fue el susto que me metio, que anoche soñé que se me caían los dientes mientras exponía frente al gerente.
Ahora que lo pienso, toy más arranado, hace como dos meses que no voy pal sur, mi mamá que me llama que cuando voy a verla, que si tengo alguna niñita, como dice ella, como si tuviera tiempo, si hasta me estado trayendo la pega pa' la casa.
Ando patiando la perra, apurado pa' no llegar tarde, cruzando la calle a mitad de cuadra, a empujones pa' subirme al metro y si ya sólo hago deporte cuando bajo corriendo la escalera del metro pa' subirme al carro antes de que cierren la puerta y ahí, quedo entre la vieja gorda, los liceanos hiperventilados, el oficinista pasao a copete y el que me "e m p e l o t a" el que escucha a todo chancho reggaeton, no podí, dónde quedó nirvana, led zeppelin, radio head, por último, el sssound…y pensar que cuando chico lo encontraba chulo, ahora son maestros, red, red, red.
Hoy por la mañana cuando me lavaba los dientes y los contaba, por si acaso, me di cuenta que estoy ojeroso, medio blancucho, más guatón parece, debo estar medio enfermo, voy a pasar a la farmacia de regreso del trabajo.
Y así lo hice, pasé a la farmacia, saqué el numerito, 84, iban en el 52, 10 minutos después en el 55 y 10 minutos más tarde en el 57, así como iban, me salían raíces, adelantaron un par de números y luego se quedaron pegao en el 71 y ahí ya me cabrie, que se vaya a la #.grgrgkkca,;;as!!! como tan inoperante cuando hay más gente tienen apenas tres vendedores y la vieja que se demora tanto en pensar que hue'a quiere y que es muy caro, porque no piensan antes de venir a comprar! y por la re#hjvvs.c,l;sjncs,,d,.,xa como si uno no estuviera cansado y a portazo llegué al depa, tire el notebook en el sofá, el celu no sé donde cayó y yo quedé en la cama, me saqué esa maldita corbata, apenas los zapatos y ya, ya no puedo moverme. La cabeza está que me revienta, quisiera dormir pero no puedo, suena el celu a lo lejos, no me pienso parar…
(un suspiro)
hue'n… ya sé lo que tengo, santiaguitis.
Clarolunna...
Agosto 5 del 2010"
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